Debido a la última reunión de Ministros de Turismo que se realizó en Buenos Aire, tuve la oportunidad de conversar con Santiago Noboa, especialista en Turismo del Departamento Económico de Comercio y Turismo de los Estados Americanos (DEDTT), sobre el proyecto de Pequeños Hoteles que la OEA
ha implementado, ejecutado y financiado en el Caribe, Centro América,
Región Andina y ahora busca la posibilidad de que se realice en el Mercosur.
¿Cuál es la razón de la invitación a la reunión de ministros de Turismo del Mercosur?
La idea es poder reunirme con las autoridades,
equipos técnicos y luego con los ministros para planificar y ver de qué
manera podemos trabajar concretamente para apoyar a los pequeños hoteles del Mercosur.
Básicamente sería un programa similar a los que ya se han venido
desarrollando, pero hay que tener en cuenta de que cada región es
distinta, los desarrollos son distintos, habrá que adaptarlo al Mercosur
y a las necesidades que este tiene.
¿De qué se trata el programa Pequeños Hoteles?
El Programa de Asistencia Técnica a Pequeños
Hoteles de América Latina -PAPH OEA - está basado, en dos exitosas
iniciativas de carácter regional desarrollado en una primera oportunidad
en la Región del Caribe y en una segunda oportunidad en la Región
Centroamericana.
Desde agosto del 2002, con el
objetivo de contribuir al desarrollo de las capacidades competitivas en
los pequeños hoteles de Centroamérica y, con ello, al incremento de la
oferta turística y de multidestinos en la región, el Consejo
Centroamericano de Turismo (CCT) con el auspicio de la Organización de
Estados Americanos (OEA) desarrolló el Programa de Asistencia a Pequeños
Hoteles de Centroamérica.
El programa estaba dirigido a fortalecer la
competitividad y las prácticas de negocios de este sector en Guatemala,
Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, que ha
fortalecido las posibilidades y la competitividad de los pequeños
hoteles de esas regiones.
Este programa ha vinculado más de 300
establecimientos de alojamiento y ha implementado tecnología innovadora
en el sector de los pequeños hoteles. Una vez terminado el programa
quedó conformado la Federación Centro americana de Pequeños Hoteles
-FECAPH-, que garantiza la sostenibilidad y el seguimiento regional del
proyecto.
Debido a esto, los países de la Región Andina se
interesaron en participar en el proyecto, ya que los operadores de
pequeños hoteles representan un segmento importante del sector turismo
de la región.
¿Qué motivó a la OEA al desarrollo de este tipo de programas para apoyar al Turismo?
La cooperación en turismo a nivel interamericano
es de las más antiguas que hay, el primer Congreso Interamericano de
Turismo fue en 1939, y hasta hace unos años atrás la OEA tenía un
programa llamado SICATUR, Centro Interamericano de
Capacitación en Turismo, con sedes en Buenos Aires, Ciudad de México y
otras ciudades del continente Americano.
De ahí salieron emprendimientos como la
creación, planificación y diseño de destinos turísticos grandes como por
ejemplo Cancún, que se creó en un lugar en donde no había nada, este
programa desapareció y después de la Cumbre de la Américas en Miami en
1994, dentro de los acuerdo a que llegaron los presidentes se pidió que
se creara una unidad independiente de turismo, en el marco de la OEA.
Justo se dio que desde el Caribe, pidieron apoyo y capacitación para
pequeñas y medianas empresas turísticas del Caribe, tuvimos el apoyo de
la Agencia Americana de Cooperación y del American Hotel & Lodging
Association (AH & LA) y se trabajó con los países del Caribe, el
Caricom (Comunidad del Caribe), en darle asistencia a los pequeños
hoteles.
¿Los programas funcionan independientes o de manera conjunta?
Cada programa funciona totalmente independiente
uno del otro, por tratarse de diferentes realidades. Actualmente
funcionan tres programas de pequeños hoteles: Caribe, Centro América y
la Región Andina; la idea es poder crear una Red Interamericana de
Pequeños Hoteles, trabajando en asociación sin ser una cadena, pero
utilizando herramientas y estrategias que ocupan las grandes cadenas. En
Europa son muy populares las cadenas de hoteles independientes.
Hoy, estamos viviendo una época indicada para
hacer esto en América Latina, y si los pequeños hoteles lo saben hacer
bien, podrán aprovechar mejor las nuevas tendencias y los nuevos gustos
de los turistas.
El proyecto está enfocado a pequeños hoteles que
pueden ser urbanos o rurales. El turismo en general es un buen
generador y distribuidor de la riqueza y un destino turístico está
apoyado no tan sólo por los hoteles, si no, también incluye transportes,
restaurantes, negocios, artesanía, servicios, etcétera.
¿Con los programas se distribuye mejor el Turismo?
Cuando se distribuye bien el turismo no se queda
en las manos de sólo dos o tres empresarios turísticos, si no que queda
en las manos de toda la comunidad, y aunque aún existen los resorts de All Inclusive
(todo incluido), los turistas van más por el turismo sostenible y
responsable, un turismo con conciencia social. Hoy el turista quiere
conocer, compartir y vivir con la gente de los lugares a los cuales
llega a visitar.
Y es ahí en donde nosotros creemos que se pueden
beneficiar los pequeños hoteles, mejorar la calidad de servicio que
ellos brindan para que puedan recibir estos turistas que quieren vivir
este nuevo tipo de turismo, a la larga esto trae beneficios a la
economía del pueblo y de la región.
En Latinoamérica hay comunidades totalmente
dedicadas al turismo, como es el caso de La Islita en Costa Rica, donde
más del 90 por ciento de la población depende de ello, y no es un
turismo a gran escala, si no un turismo más alternativo y sostenible.
Hay que aprovechar la buena situación por la cual está pasando América
Latina.
¿Todos los proyectos han sido igualmente exitosos?
El proyecto no ha sido igual de exitoso en cada
una de las regiones, a pesar de ser similares funcionan de distinta
manera, porque se trata de países que tienen un desarrollo diferente.
Tampoco se podría hacer un proyecto así a nivel hemisférico porque se
diluye mucho por la cantidad, es difícil por el volumen de las
propiedades turísticas a las que habría que sustentar, el noventa por ciento de los hoteles de América Latina y El Caribe, son pequeños y medianos.
Cada vez que los Estados Americanos inicia un
proyecto con resultado positivo, no va ha pedirle a los países que lo
desarrollen, son las mismas autoridades de los países que han sabido de
algún buen aporte realizado por la OEA y son ellos los que se acercan a
pedir nuestra ayuda para adaptarlas al medio y de ahí poder utilizarlas.
Más o menos así es como han nacido estos proyectos.
¿Quién controla el desarrollo del proyecto?
Las autoridades centrales de turismo de cada
país han sido claves. En Centro América los que monitorearon el proyecto
fue el Consejo Centro Americano de Turismo, es decir todos los
ministros de Turismo, ellos han sido los que han estado en constante
seguimiento de que se hicieran bien las cosas, en la Región Andina se
creo un ente técnico, entre privados y públicos para controlar, y en el
Mercosur estamos en las conversaciones preliminares para saber si siguen
adelante con el proyecto y cómo quieren trabajar en el Mercosur.
Cada región es dueña del proyecto, no es la OEA,
nosotros damos parte del financiamiento, parte de la cooperación,
contactos y vínculos con los que trabajamos, pero son las autoridades,
los locales nacionales de los países involucrados, y hasta los hoteleros
son los dueños del proyecto. Todos ellos, son los que deciden el camino
del proyecto y cómo lo quieren trabajar.
En Centro América ya se han realizado diez foros
de pequeños hoteles, eso demuestra la sostenibilidad que ha tenido el
proyecto, cómo fue el sector público el que lideró y como ahora el
sector privado, es totalmente dueño del proyecto. Es una alianza
público-privada, exitosa en Centro América.
¿Qué experiencia saca la OEA de tener tres proyectos iguales y a la vez distintos?
Ese es el reto, siempre hay diferencias y
particularidades. Pero el reto es trabajar conjuntamente, porque si bien
es un proyecto regional, tienen a su vez la realidad distinta de cada
uno de los países que lo integran.
¿Y cómo ve la viabilidad de aplicar esto en el Mercosur?
Es distinto, es más grande. El Mercosur tiene
dos países muy grandes en extensión, pero ahí está el reto para las
autoridades y serán ellas las que definan cómo quieren salir adelante.
Nosotros le estamos trayendo una experiencia que es exitosa en otras
regiones, para que la usen según un método determinado pero adaptado al
medio y pesar de que sea un medio totalmente distinto a los otros en
donde ya se ocupa.
¿En la OEA quién realiza estos programas?
Estos programas, son realizados en conjunto por
las autoridades de los gobiernos que participan de los Estados
Americanos, nosotros como oficina de turismo, somos el eje o coordinador
que trabaja de la mano con los ministerios de turismo de cada uno de
los países involucrados en el proyecto.
En el caso del Mercosur, han sido las mismas
autoridades de los ministerios que se han enterado del funcionamiento de
estos programas, han querido saber más de ellos y ver la posibilidad de
viabilidad en la región.
¿Y la decisión debe ser tomada en esta reunión?
Cada región ha tenido tiempos y resultados
distintos, no podría decir si todos estarán de acuerdo en llevar
adelante el proyecto. Centro América nos ha servido para ver los errores
y los aciertos, pero también ha sido la más exitosa con una mejor
gestión y organización. Ahora llegamos al Mercosur con tres experiencias
distintas y podemos transmitir el por qué en Centro América fue más
exitoso que el Caribe o la Región Andina y ojalá en un futuro podamos
estar hablando de algo concreto.
Nos despedimos en la puerta del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde debe reunirse en unos minutos más con los equipos técnicos de cada país que integra el Mercosur, para mostrarles y explicarles este proyecto que personalmente creo que ha sido muy bueno para fortalecer la economía de pueblos y ciudades en donde ha sido aplicado...Le deseo suerte, no es lo mismo hablar de Turismo con países pequeños, que hablar de Turismo, con dos países como Brasil y Argentina, en donde las realidades son muy distintas a las del resto de Latinoamérica (excepto México) y en donde los intereses son muchos.
Nos despedimos en la puerta del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde debe reunirse en unos minutos más con los equipos técnicos de cada país que integra el Mercosur, para mostrarles y explicarles este proyecto que personalmente creo que ha sido muy bueno para fortalecer la economía de pueblos y ciudades en donde ha sido aplicado...Le deseo suerte, no es lo mismo hablar de Turismo con países pequeños, que hablar de Turismo, con dos países como Brasil y Argentina, en donde las realidades son muy distintas a las del resto de Latinoamérica (excepto México) y en donde los intereses son muchos.
Lorena Báez Maldonado