30.9.11

Los Elementos Básicos Del Marketing Hotelero

¿Cuáles son los elementos clave del marketing hotelero? 
¿Cómo puede saber un hotelero si su equipo de marketing está cualificado para hacer un buen trabajo?

En el altamente especializado mundo del marketing hotelero, hay una serie de puntos que los hoteleros deben tener muy en cuenta a la hora de evaluar sus esfuerzos publicitarios. Si bien se podría elaborar una lista infinitamente más intricada y detallada, el presente artículo se remite a los cuatro elementos principales del marketing hotelero que deben usar los responsables de los hoteles que deseen mejorar su estrategia.

Cuando acuda a una reunión con su departamento de marketing o agencia publicitaria, pregunte por los siguientes puntos para averiguar qué pasos están siguiendo en cada uno de ellos y, de esta forma, crear una estrategia de marketing cohesiva para su hotel.

Cada uno de los pasos anteriores puede y debe ser mejorado paso a paso con el claro objetivo de aumentar sus ingresos globales y, lo que es aún más importante, sus ingresos directos.




Popularidad
La popularidad del hotel viene indicada por el número de búsquedas directas del hotel. Es un factor simple y se puede medir mediante herramientas básicas como Google Analytics u otras herramientas analíticas de sitios web. Las búsquedas de su marca representan los clientes potenciales más cualificados que puede obtener y la estrategia a largo plazo más importante consiste en aumentar dichas búsquedas. 

Existen multitud de canales que se deberían usar para ello y uno de los más rápidos e inmediatos es el llamado efecto cartelera o efecto billboard. Otras herramientas son: redes sociales, publicidad en motores de búsqueda, y muchas más. Como hotelero, una de las herramientas más importantes es el boca a boca, y eso significa un servicio increíble, algo que puede hacer hoy mismo es asegurarse de que sus huéspedes se vayan con más de lo que esperaban. 

Ellos se encargarán de publicar sus opiniones en TripAdvisor y en otros sitios de críticas, hablarán a sus amigos y familiares y compartirán historias en Facebook y Twitter.
Y después averigüe qué está haciendo su equipo de Marketing para mejorar este aspecto. Si no tienen un plan, haga que le preparen uno. Si resulta que le va a costar una fortuna, entonces haga que lo revisen.  Aumentar la popularidad de un hotel es algo que puede tomar bastante tiempo, pero tenga en cuenta que, a largo plazo, la salud y reputación de su hotel depende de ella.

Tarifas / Disponibilidad
No hace falta decir que sus tarifas y su disponibilidad son el factor número uno que le aportará reservas (o no). De hecho, según un estudio de Google (Travel Hotel Consumers, publicado en noviembre de 2010) el 34% de las personas que realizaron reservas, eligieron un sitio específico basándose en el precio.

Si usted gestiona sus propias tarifas, ya tendrá mucha experiencia al respecto. ¿Qué puede hacer para mejorarlo?, asegúrese de que ha nombrado a la competencia adecuada con la que compararle, y no es necesario que el hotel esté cerca del suyo. 

Hay hoteles que gestionamos que sólo comparan sus tarifas con hoteles mejor ubicados que ellos, porque tanto su servicio, como la calidad de su decoración o las críticas que reciben son muchísimo mejores que las de cualquier hotel de los alrededores, y por lo tanto sus tarifas también son mucho más caras que las de dichos hoteles. Al compararse con la competencia adecuada, han aumentado enormemente su precio medio.

Por otro lado, algunos hoteles tienen una idea fija de que su precio medio debe estar en un determinado nivel. No permita que su ego dicte su precio, no son buenas noticias, pero aunque su hotel esté magníficamente bien ubicado, es posible que las críticas que recibe, el servicio o la decoración no estén al nivel de lo que el huésped requiere. 

No dude en recortar su tarifa, mientras trabaja en mejorar esas facetas. Nunca he visto un hotel que haya recortado sus precios y no haya podido volver a subirlos más adelante. Lo que sí he visto ha sido un hotel incapaz de poder subir un precio debido a la mala reputación y a la mala decoración. 

En grandes cadenas de Hoteles, se encuentra la figura del Revenue Manager, quien es el especialista en tarifas y que esté al tanto de la estacionalidad, ferias, grupos, tarifas corporativas, agencias, tarifa rack, etc...el buen manejo de las Tarifas es uno de los elementos más importantes dentro del Marketing Hotelero.

Protección de la Marca
Independientemente de la popularidad de su hotel (poca o mucha), necesita proteger su marca. Recuerde que estos son sus visitantes más valiosos. Averigüe cuántos terceros están publicitándose con su nombre y asegúrese de estar siempre delante de ellos. 

Asimismo, existen formas para limitar que otras personas se publiciten con su nombre y debería solicitar a su departamento o agencia de marketing que lleve a cabo las acciones necesarias al respecto.

No es un punto menor, ya que de esta forma se asegurará de que las acciones anteriores (Popularidad) le generarán reservas directas en lugar de generarle más reservas basadas en comisiones.

Como hotelero, averigüe si su equipo de marketing tiene un plan para proteger su marca y compruebe que se lleva a cabo. Algunas acciones que deberían realizarse son la adquisición del vínculo directo a su sitio web en TripAdvisor y demás sitios de comparación de precios, asegurándose que su hotel salga el primero con su sitio web en todos esos sitios. Pero eso no es todo y debería solicitar a su equipo de marketing que le informe con exactitud de todo lo que están haciendo.

Diseño de su web
En el diseño hay dos extremos opuestos y una zona central. El primer extremo es buscar la máxima creatividad y diseñar el sitio web más alucinante. Si bien esto resulta muy tentador y fantástico para el propio ego, no es necesariamente la opción más eficaz. 

Y está el otro extremo que es crear un sitio que sólo se usa para generar reservas y que no ayuda en ningún caso a la imagen del hotel. 

El grupo central es siempre el más exigente ya que requiere un conocimiento extremadamente bueno de los elementos que hacen que un sitio web venda y, a la vez, mantiene un buen ojo para el diseño.

Para lograrlo, un hotel necesita un diseño web creado por diseñadores con mucha experiencia en el sector hotelero. A menudo, encargar un sitio web a diseñador cualquiera conduce a unas prioridades incorrectas que no generan reservas. 

En un sitio web de hoteles, existen ciertos factores que generan reservas. El sitio web de un hotel tiene entre 3 y 7 segundos para interesar a un usuario y convencerle de que siga mirando y reserve. Debe comprender que el usuario que visita su sitio web también está visitando de media otros 9 sitios web de hoteles, por lo que el diseño del sitio en un elemento clave para convertirlos en huéspedes.

Ahora bien, el sitio web no lo es todo, debe seleccionar un motor de reservas que se adapte bien. Tenga en cuenta que el viajero medio pasa casi el mismo tiempo en el sitio que en el motor de reservas (14 minutos en el sitio web frente a 11 minutos en el motor de búsquedas). . A la hora de elegir un motor de reservas, el costo no lo es todo y, si el motor de reservas no transmite la calidad y la imagen del sitio web, perderá huéspedes en beneficio de terceros ya que su proceso de reservas está extremadamente optimizada.

Resumen
Los hoteleros no deberían permanecer a oscuras en cuanto a su marketing se refiere, ya que en realidad se trata de un tema altamente técnico y requiere que los profesionales soliciten información y se aseguren de existe una estrategia para alinear los elementos que harán que sus reservas directas y su sitio web sean el principal aporte de los ingresos de su hotel.


26.9.11

Una ayuda para ir al exterior: una aplicación permite al viajero hablar en otros idiomas


Vocre se difrencia de otras opciones porque hace las traducciones en lenguaje coloquial. Sólo hay que hablar al teléfono y moverlo para que funcione.

Comunicarse con los residentes de un país extranjero puede plantear dificultades, ya sea a la hora de preguntar una dirección o pedir algo especial en un restaurante.
Pero Vocre, una nueva aplicación para el iPhone de la firma de traducciones myLanguage, pretende aliviar esos problemas permitiendo a los usuarios traducir su voz a lenguas extranjeras.
El programa usa fuentes diversas para mejorar las traducciones y permitir al usuario expresarse de la misma forma que los residentes locales.
"Es como preguntar a un amigo en la calle '¿cómo digo esto en inglés?'", explicó Andrew Lauder, fundador y presidente ejecutivo de myLanguage.
"Podría no ser algo que se espere de un diccionario, pero es la forma adecuada de decirlo cuando vas a una parte concreta del mundo. Tiene el lenguaje coloquial de la zona", sostuvo.
La aplicación emplea el acelerómetro del iPhone para que los usuarios no tengan que teclear en la pantalla. Se coloca el teléfono en una dirección para grabar la voz y luego se gira en la otra dirección para que el dispositivo hable en el idioma al que traduce.
Lauder resaltó que la experiencia de la compañía se basa en la tecnología de la traducción, en lugar de la transcripción de voz o la tecnología de voz humana que proporcionan Nuance (reconocimiento de voz) y iSpeech (conversión de texto a voz), respectivamente.
El sistema de traducción se va modificando en base a las correcciones a las que contribuye el usuario, a las solicitudes hechas por las personas en sus idiomas localesy a las de sus propios lingüistas. De este modo, se busca determinar la forma más habitual en la que un nativo diría una frase en particular.
"Hemos inventado realmente un nuevo tipo de tecnología de traducción que aprende cada vez que hace una traducción", subrayó Lauder en declaraciones citadas por Reuters.
"Nadie se había centrado en cuál es la forma adecuada de decir esto. Y eso es importante, porque hay significados adosados a lo que decimos", explicó.
Aunque la tecnología ha recibido elogios, también ha sido criticada por su modo de uso (no tan sencillo, según sus detractores) y el costo. Lauder apuntó que la compañía espera resolver estos aspectos en una actualización que se espera para esta semana y que hará a la aplicación más intuitiva e introducirá un nuevo modelo de precio.
El valor se trasladará de un modelo basado en el crédito a otro fundamentado en la suscripción. La aplicación será gratuita las primeras 24 horas tras el lanzamiento, pero luego habrá que suscribirse semanal o mensualmente.
Los competidores de la aplicación son Google Translate, Jibbigo (ambos con versiones gratuitas) y SmartTrans, que también hace uso del sistema de reconocimiento de voz de Nuances y cuesta 19,99 dólares.
Disponible en el Apple App Store, la aplicación tiene nueve idiomas: tres dialectos del inglés, el español, el francés, el italiano, el alemán, el chino y el japonés. Se espera tener soporte técnico para diez lenguas más, concluyó Reuters.

25.9.11

Diez cosas que nunca pensó hacer al volar


Hubo un tiempo en que viajar en avión era, literalmente, abandonar el mundo por unas horas. No sólo porque se perdía toda comunicación con la tierra, sino porque uno se adentraba en un entorno muy diferente de la realidad terrestre: un ambiente relajado y seguro en los aeropuertos, el tamaño antediluviano de los aviones, azafatas encantadoras junto a pilotos de gorra y charretera, una cordialidad casi empalagosa y hasta espacio donde adquirir vicios sin impuestos ni culpa.

Algo cambió cuando los aeropuertos se empezaron a parecer más a los centros comerciales o a campamentos de refugiados, cuando los buenos modos entre pasajeros y empleados fueron minuciosamente reglamentados para evitar agresiones (que, aun así, ocurren) y cuando la onda saludable barrió los cigarrillos y el whisky a un rincón del free shop.
Lo cierto es que miles de millones de pasajeros al año han convertido el mágico acto de desplazar una multitud a 10.000 metros de altura dentro de una mole de acero casi en un hecho cotidiano.
Pero todavía restan muchos más grandes cambios por venir. Y estas son apenas diez cosas que nunca pensamos hacer antes o durante un vuelo, y que son inminentes o incluso habituales.
1. Adquirir un pasaje en el supermercado
Ya no es tan imprescindible un gurú para encontrar una tarifa razonable a cualquier destino que se le ocurra. Puede entrar a la página de cada aerolínea y averiguar los precios, compararlos con las agencias virtuales -como Despegar.com- y pagarlo en el momento con tarjeta de crédito o imprimir la boleta y abonarla en cualquier caja de pago electrónico, aun en un supermercado. Quien no se haya visto en esa situación puede asomarse al Carrefour de Paraguay 919 de la ciudad de Buenos Aires, a media cuadra de las oficinas de LAN, donde forman hilera pasajeros que, además, aprovechan y junto con un pasaje a Miami se llevan, por ejemplo, un yogur y media docena de huevos.
2. Verificar con el celular dónde están su avión, su equipaje o su asiento
Al reservar un pasaje online, muchas compañías permiten que tilde un casillero y comience a recibir un mensaje de texto o mail ante cualquier cambio en la programación del vuelo. Las funciones del celular se van ampliando para pronto informar también dónde está la nave, dónde está su equipaje y hacer su chequeo de asiento hasta el último momento antes de subir, que es cuando se liberan algunos lugares codiciados. Según un último estudio de la central de reservas Amadeus, "las tecnologías móviles emergentes revolucionarán cada etapa de la experiencia de viaje en el futuro". El informe, llamado El viajero siempre conectado, demuestra que un 16% de los 2978 encuestados utiliza su celular para comprar boletos, pero el porcentaje es creciente en los más jóvenes (18%) y en los viajeros frecuentes (33%). También revela que un 40% consultaría el estado de su equipaje y su vuelo si las aerolíneas instalaran esta tecnología push (enviada directamente por el servidor), algo que la mayoría está implementando.
3. Compartir un vuelo con mil personas
No es que hubiera intimidad en un vuelo tradicional, pero 150 o 200 personas parecía una cantidad razonable de compañeros de viaje. Cuando nos estábamos haciendo a la idea de que nos mantendríamos horas con los 400 pasajeros de un Jumbo (Boeing 747), nos encontramos ante los 840 del Airbus 380, que en su versión Extended, con pura cabina Economy, tiene capacidad para 1000 personas. Esos volúmenes nos remiten más a un congestionamiento urbano o al subte que a un viaje en avión, pero allí estaremos, todos juntos, enlatados, y en el aire.
4. Deambular en pijama entre los asientos
Las aerolíneas que se jactan de su servicio, empezando por las asiáticas, lo tenían desde hace tiempo y las europeas las siguieron. Entre ellas había una silenciosa competencia en la calidad (¿algodón o seda?), comodidad (botones, cierre relámpago o cerrados) y hasta el diseñador de la prenda (Christian Lacroix para Air France, Givenchy para Singapore, Peter Morrissey para Qantas). Pero desde el mes próximo, la menos pretenciosa American Airlines será la primera aerolínea norteamericana en incluir pijamas y amenidades de lujo en las clases Primera y Business.
5. Volar con una piloto
Las mujeres no sólo conducen países, sino que también pilotean aviones desde hace décadas, aunque era más común encontrarlas en los cockpits de Lufthansa o de American Airlines. De hecho, sólo hay 450 en el mundo, según la Sociedad de Mujeres Pilotos (Society of Woman Airline Pilots). Pero desde hace un par de años también es posible verlas en nuestras latitudes, ya que Aerolíneas Argentinas, Austral, LAN, Pluna y Sol tienen varias pilotos y hasta hay servicios donde todo el equipo técnico -piloto y copiloto-, así como las tripulantes de cabina, son mujeres.
6. Comprobar que allí arriba, también, todo está en venta
En la película Amor sin escalas , George Clooney conseguía los codiciados 10 millones de millas voladas y accedía a una tarjeta titanio de viajero frecuente después de pasar gran parte de su vida arriba de un avión. Los beneficios extraordinarios de tal categoría de clientes preferenciales son todo un mito en el mundillo aerocomercial. Tom Stuker, por ejemplo, es el pasajero número 1 de United, por haber llegado en julio pasado a 10 millones de millas, y hasta se han demorado vuelos para esperar que embarque, como admitió en una nota concedida a CNN.
Pero ya no será necesario viajar 80 veces a Hawai, como Stuker, para acceder a ciertos privilegios. Por dos razones: una, que es más fácil conseguir millas porque las alianzas entre compañías permiten acumular horas voladas sin necesidad de ser monogámico con la línea aérea. Además, cada vez más se amplía la variedad de tipos de compras con las cuales se acreditan millas.
En segundo lugar, las aerolíneas han puesto tarifa y ofrecen a cualquier paisano gran parte de los derechos antes reservados sólo para las elites voladoras. Pago mediante, se podrá tener el ingreso al salón VIP, un pase de cabina, embarcar en la primera llamada, los asientos con más espacio para las piernas, y hasta elegir preferencialmente ventana o pasillo. Además de los adicionales habituales para acompañar la comida estándar, como lo era el vino o algún licor, las aerolíneas también empiezan a disponer de menús más parecidos a los de primera clase o business en la cabina de turista, sólo que pagando aparte. Desde este mes, por ejemplo, KLM ofrece menús a elección para sus vuelos intercontinentales desde Amsterdam. Por entre 12 y 15 euros, se puede elegir entre comida japonesa, italiana, indonesia o vegetariana.
7. Conectarse desde las nubes
En los aeropuertos se puede acceder a onerosas redes de Wi-Fi (excepto, por ejemplo, en el Kigali de Ruanda, donde es gratis) y, poco a poco, las aerolíneas van incorporando esta prestación a bordo, un servicio que se habrá generalizado en un período de tres a cinco años, según la estimación de la industria. Las tarifas trepan desde 5 dólares por una hora y media, pero todavía es desparejo el nivel de acceso que ofrecen las que ya lo tienen habilitado en parte de su flota, como Virgin, Delta, British Airways, Lufthansa, United, Qatar y Air Canada.
También el uso de celulares durante el vuelo es algo que tiende a flexibilizarse a medida que avanzan los estudios sobre las interferencias comprobables de los equipos en los comandos del avión, como en Europa, donde ya se permite el encendido una vez que la nave superó los 3000 metros. El precio dependerá de la operadora y, por ahora, también está por las nubes.
8. Que lo despida una máquina y otra le dé la bienvenida
En el aeropuerto, una especie de cajero automático imprime su tarjeta de embarque y le indica en la pantalla que pase por el lector electrónico su pasaporte y la visa, si fuera necesaria. Deja el equipaje en una balanza que automáticamente emite dos papeles autoadhesivos con el peso y un código, para ser pegados en la valija y en su boarding pass. Después deja el bulto en el sector de equipaje y se va.
Es decir, el primer ser humano que encuentre en el proceso será el personal de seguridad y de Migraciones, que podrán tener muchas cualidades, pero no la simpatía.
Todavía no es así en Ezeiza, pero sí en otros aeropuertos, lo que anticipa que pronto desaparecerán esos guiños y frases de cortesía que intercambiábamos con los empleados de la aerolínea en el check in mientras descargábamos los nervios del viaje ("Es que es la primera vez que viajo en avión". "¿Seguro que no tiene un asiento más adelante?" "¿Qué sirven de comer?").
Hasta el ingreso a los países, como en los Estados Unidos, se está facilitando con computadoras que leen el pasaporte y habilitan el paso si se es residente.
9. Ser el único pasajero que mira las películas del programa oficial
Apenas el avión termina el proceso de despegue y se autoriza el uso de dispositivos electrónicos, cientos de pasajeros desenfundan sus aparatos con pantallitas en las que redactan, calculan, dibujan, ven películas, leen libros o escuchan música igual que lo harían en el living de su casa.
También las aerolíneas ofrecen ahora los juegos de computadora más populares y empiezan a transmitir televisión satelital, como en el caso de Virgin, Continental, Jetblue y Qatar.
Desde la única pantalla de cine al frente de cada módulo de la cabina hasta hoy, el término entretenimiento de a bordo ha incluido una oferta tan variada que será difícil encontrar en vuelo a alguien que le cuente el final de la película si se quedó dormido antes de que terminara.
10. Llamar al presidente de la aerolínea por su nombre de pila
Richard Branson, carismático presidente de Virgin, chatea, twittea y aparece frecuentemente en Facebook. No sorprende de parte de alguien que cada tanto, cuando pierde una apuesta, se viste de azafata y atiende el servicio de comidas de sus aviones. Pero aun los directivos menos irreverentes también han debido bajar al llano y relacionarse con pasajeros que llegan a su puerta, virtual o no, sin más fueros que la propia queja. Hace seis años fue noticia que el presidente de Continental debió pagar una cena a 270 usuarios del foro Flyertalk, donde discutía de igual a igual los cambios realizados en la compañía. Ahora, la novedad es un programa como el Surprise de KLM, en el que la misma aerolínea rastrea en las redes sociales inconvenientes que los pasajeros hayan podido tener en sus viajes, para anticiparse con alguna solución en el momento de embarcar o llegar a destino.
Las opiniones, buenas y malas, se vuelcan naturalmente en sitios como Skytrax, tal como se hace con los servicios turísticos en Trip Advisor. De hecho, la cuenta Twitter de la mayoría de las aerolíneas se ha convertido en un intenso canal donde se informa al instante sobre los cambios de programación de vuelos, se contestan preguntas urgentes y se derivan consultas más amplias.

22.9.11

¿Cómo planificar un viaje para hacer... nada?


Una entrada del blog de Lonely Planet publicada hace unos días y escrita por el viajero Leif Pettersen enumera cinco tips con humor para asegurarse una estada distendida y ociosa. ¡Ojo que no es tan fácil como parece!

1) Elegir el destino con prudencia
Debería ser un lugar adorable y especial, pero tremendamente aburrido. Si uno planea unas vacaciones para hacer nada en Praga, seguramente se sentirá culpable y el viaje fracasará. "Si las guías turísticas le dedican al destino más de dos páginas, entonces la elección es errónea."
2) La tecnología no está permitida
Dejar en casa todos los dispositivos que remitan a temas laborales, o la posibilidad de conectarse con el trabajo. "La mayoría tenemos contenidos laborales en las computadoras y en unas vacaciones para hacer nada sería un sacrilegio." Se podría llevar un e-book o un teléfono, si es necesario estar comunicado, pero restringir el acceso a Twitter o Facebook.
3) Vestimenta adecuada
No llevar ropa elegante, lujosa. Si uno lleva ropa elegante querrá ir a lugares elegantes, lo que significa una preparación previa y requiere mucho esfuerzo.
"Vestirse para una comida no debe requerir más etiqueta que la que uno utilizaría para sacar a pasear al perro."
4) Qué llevar
El destino elegido de las vacaciones para hacer nada debe tener como mínimo cuatro de los siguientes componentes:
Clima como para usar traje de baño. Hamacas. Agua (pileta, lago, mar).
Toallas en abundancia.
Buena comida a menos de 200 metros de tu cama.
Cócteles (más cerca de la cama si es posible).
Una vista mejor que cualquier show televisivo.
Material para leer sobre viajes, humor, ciencia ficción, nada de política y economía.

5) Palabras inapropiadas


"El que durante el viaje usa estas palabras/frases debe pagar un dólar de multa a sus familiares/compañeros":

¿qué hora es?, ¡Nos quedamos dormidos!..Pantalones. Deberíamos... Trabajo. Resolver. Es demasiado. Es muy tarde. Es muy temprano (mencionar un trago). Eso engorda. Economía.
Aunque parezca lo más sencillo del mundo, tomarse unos días de vacaciones dedicados exclusivamente a hacer nada requiere una cuidadosa preparación para lograr el objetivo.



Volver más cansado de lo que uno se fue y necesitar vacaciones para reponerse de las vacaciones suele ser algo bastante habitual en los viajeros que quieren verlo todo y se arman tours con agendas super ajustadas.


18.9.11

Tu huésped es digital; ¿y tu hotel?



La enorme introducción de smartphones y la creciente demanda de medios digitales por parte de los consumidores, nos obliga a buscar formas de posicionarnos a la vanguardia y permitir la descarga de servicios y contenidos relevantes desde displays digitales disponibles en el hotel.


El turismo en España supone una de las pocas alegrías económicas que el país espera actualmente. Enmarcados en este ambiente, los hoteles desarrollan estrategias de marketing que ofrezcan una cara renovada al público, y le evoquen experiencias que le gustaría vivir, ya sea en mar, montaña o ciudad. Las experiencias que los hoteles trasladan no dependen únicamente de lo que vive el huésped en el hotel, sino también de todo lo que rodea esos días, incluidas las actividades, servicios o necesidades concretas que puedan tener. Estas variables son importantes en cualquier tipo de viaje, ya sea de trabajo o vacacional.

Como sucede en Internet, el cliente agradece el máximo de información posible, para tener planificada adecuadamente su estancia. Es en este punto, donde los hoteles pueden ofrecer una experiencia diferente y enfocada al servicio al consumidor a través de soportes digitales en sus establecimientos. Fitur fue una buena muestra de impulso digital en el sector turístico. Ahora los hoteles deben trasladar esta innovación a sus establecimientos.



El marketing digital dinámico, o digital signage, aporta a los hoteles la posibilidad de ofrecer la información adecuada y personalizada a cada huésped, mejorando la estancia en el entorno del hotel, que traspasa los muros del propio establecimiento.

Los hoteles han cedido tradicionalmente los servicios de información del entorno a empresas que gestionan material de PLV o displays con folletos, que conseguían anunciantes interesados en el público del hotel. 

La enorme introducción de smartphones y la creciente demanda de medios digitales por parte de los consumidores, nos obliga a buscar formas de posicionarnos a la vanguardia y permitir la descarga de servicios y contenidos relevantes desde displays digitales disponibles en el hotel, huyendo de las fórmulas de papel que están obsoletas.

Se trata por tanto de integrar adecuadamente soportes digitales en el hotel con una estrategia de comunicación centrada en el huésped; una comunicación global y local al mismo tiempo. La variedad de soportes y formatos digitales e interactivos aporta funciones adecuadas a cada estancia del hotel.  De esta forma el digital signage nos permite comunicar servicios y promociones propias en diferentes zonas, como es la recepción, las salas de reuniones, la cafetería, el restaurante, el gimnasio, etc. El digital signage está siendo utilizado también para mejorar la comunicación con los empleados; se convierte en una herramienta formativa interesante, que permite a las centrales hoteleras transmitir mensajes y estrategias para mejorar la satisfacción de los huéspedes.

Momento clave de retorno: check-in y check-out 
La primera impresión y la última son fundamentales en cualquier experiencia de compra o de consumo. En un hotel el primer impacto relevante para un huésped se produce en el proceso del check-in. Las recepciones del hotel cuentan con soportes tradicionales de papel en los que se puede encontrar información variada, como planos, restaurantes cercanos y otro tipo de servicios que pueden interesar durante la estancia. Al mismo tiempo, estas recepciones cuentan con información para el momento del check-out como servicios de taxi o transporte. El digital signage permite entretener y mejorar los momentos de espera en recepción concentrando la información y ofreciendo un espacio de comunicación para marcas y empresas de servicios.



La gestión publicitaria a través de medios y soportes tradicionales queda reducida al protagonismo de la marca que ha decidido anunciarse. En cambio, gracias a los medios digitales, las posibilidades de combinar anunciantes y ofrecerles una segmentación oportuna de público o de zonas geográficas, permite que las recepciones del hotel se conviertan en un escaparate publicitario interesante, con un mínimo de impactos reales garantizados en el check-in y el check-out, que generalmente mantiene al cliente en la zona entre tres y cinco minutos. Crear un plan de retorno de inversión y combinarlo con una mejor experiencia comienza a ser una realidad en el sector hotelero.



Planificar un recorrido digital e integrar el marketing móvil 
El sector de los transportes es uno de los que se ha preocupado por un mejor desarrollo del digital signage. De este modo, podemos encontrarnos con soportes digitales e interactivos en estaciones de tren, aeropuertos, en el metro e incluso en autobuses. Estas redes digitales ofrecen un espacio interesante para completar el recorrido digital de los clientes, especialmente aquellos soportes dirigidos a interactuar con el público, donde se ofrece información explícita de hoteles y restaurantes de forma geolocalizada y basada en el tipo de viaje y estancia.

Los medios digitales para los hoteles aportan además la integración de dispositivos entre sí. Así, el marketing móvil es un aliado perfecto del marketing digital dinámico que permite al hotel compartir contenidos también en el propio smartphone del cliente. La información relevante o de interés puede ser descargada en el móvil, bien a través de wifi (que tarde o temprano se convertirá en un servicio gratuito en hoteles) o a través de nuevas fórmulas como los NFC (Near Field Communication) que nos ofrece ya casos de envio de contenidos entre soportes muy interesantes al combinarlo con digital signage.

Los huéspedes se han posicionado a favor de los medios digitales que les permiten personalizar todas sus actividades. ¿Creamos espacios digitales en los hoteles? 


12.9.11

IMGuest, la red social para hoteles, acerca los directivos a sus clientes






La red social IM Guest, dirigida a los usuarios de hoteles, permite a los miembros interrelacionarse dando la opción a los directivos de los hoteles de acercarse más con sus clientes. 
Su funcionamiento es similar al de otras aplicaciones, como FourSquare, un servicio basado en localización web  aplicada a las redes sociales. 
Los usuarios hacen un check-in de forma virtual en el hotel de manera que los demás usuarios que se hallen en el establecimiento o en sus proximidades pueden verle, existiendo así la oportunidad de realizar encuentros profesionales y de negocios con personas que tengan intereses comunes.  “Creemos que toda interacción social lleva en el potencial de obtener ganancias y beneficios. Mediante el uso de nuestra plataforma pueden encontrar un huésped del hotel que tiene la información o las habilidades que necesita”, afirman desde la compañía.
Hasta ahora era un servicio gratuito para los huéspedes de los establecimientos, pero la IMGuest ha dado un paso más ofreciendo a los directivos un servicio Premium mediante el cual pueden mantener una relación más cercana con sus clientes. 
Entre algunas de sus facilidades, se podrán ofrecer regalos especiales y ofertas a sus clientes e informarles de actividades que puedan realizar. Además, la plataforma ayudará al establecimiento a través de la red social a aumentar su ocupación y sus cuotas de mercado, proporcionando herramientas necesarias para maximizar los servicios del hotel.
IMGuest realizará para sus clientes Premium informes sociales de sus huéspedes, informes que pueden ser segmentados teniendo en cuenta aspectos del perfil del cliente, como el propósito de su estancia, género, edad, profesión, repercusión social (calculando número de amigos en otras redes sociales), etc. El empresario podrá contactar con aquellos usuarios que considere.
Según se recoge el diario Tnooz, donde se afirma “The new premium service, offered for $50 per hotel monthly, enables hotel management to better engage with IMGuest-connected guests”, este servicio, lanzado recientemente, sí es de pago y tiene un coste de 50 dólares mensuales.
De momento, tal y como se recoge en el mencionado diario, con estas prestaciones se está trabajando a modo de ensayo en ocho establecimientos, pero el servicio gratuito de IMGuest está ya disponible en más de 140.000 hoteles de todo el mundo.