5.1.12

Armá tus vacaciones sin gastar de más...

Si todavía no te las tomaste, leé estos tips para aprovechar mejor tu presupuesto

¿Pensabas quedarte en casa para ahorrar durante el verano? Pensalo de nuevo: quizá no haga falta porque, aunque el dinero no sobre, la astucia, el ingenio y la cintura que tengas para aprovechar las oportunidades, pueden resultarte muy útiles a la hora de organizar un merecido cambio de aire.



Buscá las oportunidades

Compras online  Inscríbete en clubes de compras comunitarias on line, como Agrupate , Lets BonusGroupon o Pez Urbano , que diariamente te envían distintas ofertas en destinos turísticos. En general esta modalidad funciona muy bien si tenés flexibilidad con las fechas ya que no la podés reservar en el momento de la compra. En caso de que no estés conforme, te devuelven el dinero a través de un crédito en tu tarjeta de crédito o débito (leé bien las bases y condiciones antes de efectivizar tu pago). Un truco para no llevarte una mala sorpresa es contactar al proveedor antes de hacer la compra y preguntar si tendrán disponibilidad en la fecha que vos querés anticipando que vas a pagar con el voucher de descuento.

Explorá el destino. Date una vuelta por las oficinas de turismo, cámaras de comercio y centros de visitantes de los lugares que pensás visitar, aunque sea un lugar que te conocés de memoria porque vas todos los años. Podrás encontrar vales de descuento para restaurantes, hoteles y atracciones locales, enterarte de las novedades de la temporada y sacar algunas buenas ideas para hacer paseos gratuitos o muy económicos.

Preferí la temporada baja. Siempre que puedas, elegí la temporada baja, cuando la cantidad de gente que viaja desciende y por lo tanto también lo hacen las tarifas de traslados y alojamiento. En las playas del hemisferio sur, comienza en la segunda quincena de febrero, cuando todavía se puede aprovechar el calor.

Encontrá las tarifas aéreas más convenientes. Los vuelos que salen temprano en la mañana y durante los días hábiles generalmente cuestan menos y se venden menos que los de los fines de semana. Además, al pasar una noche de sábado o hacer vuelos con conexiones, también se reduce la tarifa. Comprar online en sitios de descuento como Despegar.com o Booking.com te permite visualizar en una sola pantalla las ofertas de todas las compañías que vuelan a un mismo destino y así es más fácil comparar precios. Averiguá por tarifas con descuentos para estudiantes, docentes o jubilados (si alguno de estos fuera tu caso o el de tus compañeros de viaje). Si preferís comprar directo en una aerolínea determinada, hacelo en su website. Las aerolíneas cobran un recargo por las ventas telefónicas o en ventanilla. Imprimir el ticket electrónico y hacer el check in online también te va a ahorrar tiempo.

Comprá con mucha anticipación o a último minutoPara asegurarte el precio, los boletos aéreos podés comprarlos desde un año antes, sin necesidad de reservar una fecha de viaje. La otra opción, aunque corrés el riesgo de quedarte sin nada -por eso está bueno si viajás sola o no tenés problema en unirte al resto de tus compañeros en el destino un par de días después- es hacerlo el mismo día de la salida. Esto ocurre porque, después de vender los asientos baratos, las compañías aéreas suben los precios y vuelven a bajarlos algunos días antes del día de salida. Consultá los sitios web diariamente después de medianoche, cuando actualizan sus ofertas. También buscá un agente de viajes de confianza que te avise cuando surgen ofertas interesantes.

Si alquilás un autoEl pago adelantado así como el de último momento también en este caso son buenas estrategias para conseguir mejor precio. Algunas rentadoras te permiten alquilar un auto al precio de temporada baja para usarlo en temporada alta. Conviene evitar alquilarlo en el aeropuerto, donde generalmente cobran tarifas más altas y con recargos que en otras sucursales. Si no tenés reservas hechas por adelantado, entonces la opción para acceder a un buen precio es hacerla muy tarde, para acceder a las llamadas ventas de último minuto.



Salí por la mañana bien temprano. Existe la idea de que la vacaciones "empiezan antes" si salís directo después de trabajar, pero en realidad esto implica tener que pagar una noche de hotel en la que solo vas a dormir porque llegás destruida. Es mejor salir de madrugada bien temprano y llegar al destino cuando todavía es de día.

Viandita siempre. Llevá comida para el camino o el avión (especialmente si volás con una compañía económica) y para los paseos familiares.

Preferí un hotel o apart con cocina, casa, chalet o departamento. Podés hacer tus comidas en el lugar donde te hospedás, comprar en supermercado o incluso comida hecha. No es que estén prohibidos los restaurantes pero la realidad es que, en los lugares turísticos, la salida a comer no siempre equivale a pasarla bien: tenés que hacer fila para conseguir mesa, la atención dudosamente sea amable y por todas partes ves gente observándote a la espera de que termines pronto de comer para poder sentarse. Puede ser una buena idea elegir un lugar especial en el que tenés certeza de que la vas a pasar bárbaro y entonces vale la pena pagar el precio, pero como rutina, ir a comer afuera en vacaciones no vale lo que cuesta.

Liviana y con lo justo. Llevá sólo lo necesario para evitar el recargo por exceso de peso del equipaje que cobran las aerolíneas. Si vas en auto también te vas a ahorrar dinero en combustible (cuanto más pesado el auto, más nafta consume).



Descuento en pasajes de ómnibus. En la Argentina hay una ley que obliga a las empresas de transporte terrestre a realizar un descuento del 20% en los pasajes a docentes y estudiantes, averiguá antes de comprar qué documentación tenés que presentar (generalmente es el certificado de alumno regular de secundario, terciario o universitario, inclusive posgrados que impliquen una cursada anual, o el recibo de sueldo de las instituciones acreditadas).

Considerá un paquete turístico. No siempre comprar el pasaje, contratar el hotel e ir a un restaurante por tu propia cuenta es más barato que hacerlo por medio de una agencia de viajes. Todo lo contrario, si se trata de un destino turístico muy visitado, la opción de ir comprar todo por separado suele terminar costando más caro que si uno contrata un paquete de viajes que incluye el pasaje, los traslados, un régimen de comidas con media pensión (dos comidas diarias) o pensión completa (3 por lo menos), y que incluye hasta algunas excursiones o paseos. Las agencias de viajes pueden negociar tarifas en las compañías aéreas o de ómnibus, y con los hoteles.




Concentrado pero rendidor. En lugar de frustrarte porque no te alcanza el dinero para irte dos semanas, pensá en irte pocos días pero aprovecharlos a pleno. A veces una semana o incluso 4 días, disfrutados muy intensamente, con muchas actividades y paseos, pueden ser suficientes para acumular energías y generar buenos momentos, que multipliquen la alegría al recordarlos. A la vuelta, vos y especialmente los chicos podrán aprovechar el tiempo libre para hacer todo eso que generalmente queda pendiente cuando uno se reintegra al laburo o al cole al día siguiente de haber vuelto a casa: organizar las fotos, compartirlas en álbumes online, seleccionar algunas, imprimirlas y ponerlas en portarretratos, llamar a los amigos para contarles tus vivencias, subir los videos a Youtube , hacer una caja de recuerdos (bien entretenido para los peques), contactarte con los amigos hechos en el viaje o directamente, descansar haciendo...¡nada!

¿Conocés los hoteles sindicales? Están en Mar del Plata, Carlos Paz y muchas localidades de la costa atlántica. Son super confortables y suelen tener planes que incluyen actividades recreativas para toda la familia, incluso con pensión completa, lo que te permite ahorrar fortunas en comidas para los chicos. Aunque son para los afiliados, también están abiertos al público en general.

Prestá tu casa y hospedate gratis. La modalidad de intercambio de casas que se impuso a partir de la película "El descanso", con Cameron Diaz y Kate Winslet, te permite viajar a destinos en todo el mundo sin gastar un peso en alojamiento. Sólo tenés que asociarte a alguna empresa que se dedica a conectar a este tipo de viajeros por unos 350 pesos al año para acceder a la info de las casas disponibles y poner tu propiedad también en esta modalidad. Consultá en Intervac (podés asociarte por dos semanas de prueba gratis). Claudio Polito, representante y usuario en Argentina de esta modalidad, nos contó que recientemente estuvo 18 días en Ilha Bela, Brasil en una casa rodeada de vegetación, en un barrio cerrado con amenities como pileta, sauna jacuzzi, que hubiese costado 500 dólares por día, lo que le permitió ahorrarse 9000 dólares y veranear como si los hubiese pagado. Hay otras asociaciones de este tipo que funcionan en nuestro país comointercambiocasas.com o homeforhome.com

Qué promo te corresponde. Averiguá si tenés descuento por docente, estudiante, jubilado, por tu sindicato, banco o tarjeta de crédito o descuentos. No olvides preguntar siempre antes de pagar. Si la info no está disponible online llamá por teléfono, pero no te apures a resolver una compra antes de tener este dato.

¿Te tocó overbooking? Sé voluntario para bajarte. Generalmente los ofrecimientos de las aerolíneas para aquellos pasajeros que aceptan ceder su asiento en los casos de sobreventa de pasajes (overbooking), son muy buenos. Van desde un viaje de ida y vuelta para usar cuando quieras, un voucher por una cantidad de dinero (que sea superior a 1500 dólares), o un upgrade a primera clase en tu próximo vuelo, con todos los beneficios que eso implica: trato especial, asientos mucho más cómodos, comida deliciosa y servida en vajilla de de calidad superior, champán, amenities, etc.



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